Quitarse la Barretina




Como jurista, como catalana y como madre siento una profunda tristeza por el escenario de inestabilidad social que se está abriendo ante nuestros ojos y sobre todo ante el de nuestros hijos
Se divisa ya una sociedad dividida por fanatismos provocados por aquellos que, supuestamente, sirven al bien común.  ¿Y no es la la paz social el bien común por excelencia? 

Son horas de extrañeza y una mezcla de resignación y rabia ante lo ya inevitable.

Los que hoy imponen Su ley por encima de La ley dejan a su paso un panorama desolador:

Una tierra rota por grietas de discrepancia y sospecha  entre amigos, familias y  relaciones comerciales. 

Una convivencia pacifica amenazada por cuadrillas dispuestas a increpar a todo el que discrepe o se niegue a someterse a sus exigencias separatistas. Provocación y resentimiento que impregnan y cargan de odio la vida y la opinión pública


Cataluña fuera de Europa.  ¿Pueden haberlo dicho  más claro los representantes de los organismos pertinentes?

Funcionarios desconcertados. Estos deberán elegir entre el pan de sus hijos o la inhabilitación al permanecer estoicamente blindados por un sentimiento de identidad más o menos interiorizado. 

Crisis institucional sin precedentes.  Desconfianza en el funcionamiento de la democracia y sus procesos. De ahora en adelante muchos seremos los que dudemos de la legitimidad de los representantes elegidos a través de las urnas.

Inseguridad jurídica provocada por los propios legisladores.  
Los separatistas dicen que la Constitución no les obliga.
La ley marco que ha hecho posible el camino andado hasta el momento ya no les sirve... Y simplemente, por no encajarles, no les obliga. 
El cumplimiento del ordenamiento jurídico es  garantía elemental de una convivencia pacifica.  Si no te obliga a ti, ¿por qué va a hacerlo a mi?. A partir de ahora los tributos los paga Rita.

Dicen  en cambio que les ampara y limita el Derecho Internacional. 
Sres del Govern: nómbrenme un solo tratado en el que figure Cataluña como Estado  y que proteja el inclumplimiento discrecional de la ley . En política se puede hacer todo menos el ridículo decía el molt honorable President Tarradellas. 


Miedo en los mercados y los inversores... El negocio no quiere más problemas añadidos a los habituales. Tampoco más aranceles. 

Desarraigos y desplazamientos forzados  provocados por futuras deslocalizaciones empresariales.


Y como colofón a todo esto , ahora es Otegui el que se suma a la fiesta.
No me creo que la buena gente que ha confiado hasta el momento en los artífices del "procés" , se sientan representados por alguien con las manos cargadas de complicidad sangrienta. No m'ho crec.

La independencia es una aspiración defendible.
El incumplimiento de la ley no, en absoluto
Es hora de quitarse la boina o la barretina y ver más allá de nuestros  propios límites y fronteras.





Comentarios

  1. Muy acertado y claro. Enhorabuena Angelita

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  2. Hasta el tercer comentario, pensaba que usted estaba hablando del lado unionista. De verdad. Creo que no estamos viviendo lo mismo porque el paisaje descrito es desolador y dicho de paso, muy anhelado por una parte de esta sociedad a la que se refiere.
    Un abrazo y seguiré viniendo a escucharla a la escuela siempre.

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